ELE,  Lengua española

Claves para usar bien el lenguaje inclusivo en español

Alba te explica las principales claves para usar bien el lenguaje inclusivo en español
Alba te explica las principales claves para usar bien el lenguaje inclusivo en español

¿Cuáles son las principales claves para usar bien el lenguaje inclusivo en español? ¿Qué es el lenguaje inclusivo? 
Por definición, el lenguaje inclusivo es el que se emplea para evitar la discriminación sexista de la que son objeto las mujeres cuando los hablantes generalizan haciendo uso de lo que se denomina “economía del lenguaje”.
¿Qué quiere decir esto?
Como ya comentamos en el artículo ¿El español es una lengua machista?, la lengua española, aunque haga distinción de género y número, estos no están predeterminados por ninguna vocal o consonante específica, sino por la etimología de las palabras.
Un lenguaje machista es el que se utiliza conscientemente para ningunear a la mujer en el campo laboral, educativo o social.
La Fundéu (Fundación del Español Urgente) habla de dos tipos de género en español: el género marcado (que es el femenino) y el género no marcado (que coincide con la forma masculina).
Así, cuando queremos destacar una diferencia se emplea el género marcado (femenino) y cuando queremos generalizar se emplea el género no marcado (masculino):

Mis alumnos son muy trabajadores (mis alumnos y mis alumnas son muy trabajadores y trabajadoras)

¿Es esto un síntoma del machismo de la lengua española? Por supuesto que sí.

Esta es una regla arbitraria y se corresponde con la Pragmática, con el uso que los hablantes hacemos de la lengua.

Pero la solución no se encuentra en crear un lenguaje artificial que al final solo consigue desvirtuar la lengua gramaticalmente y convertirnos a las mujeres en víctimas de bromas de mal gusto.

La solución se encuentra en adaptar de forma natural la Pragmática para que todos los hablantes, que somos quienes realmente hacemos evolucionar la lengua y no la RAE, acojan en su vocabulario como algo completamente lógico y natural el lenguaje inclusivo.

¿Cómo? Vamos a verlo con algunos ejemplos.

Claves para un lenguaje inclusivo

Claves para el empleo de un lenguaje inclusivo
Claves para el empleo de un lenguaje inclusivo

Los derechos del hombre*: Los derechos humanos

Los indios / los africanos / los europeos / los chinos…*: La gente de China; la población china

Los rubios deben usar protección solar muy alta*: Las personas rubias deben usar…

Los profesores del Centro de estudios*: El personal docente del Centro de estudios

El alumno que necesite usar el lavabo*: Quien necesite usar el lavabo

Nosotros trabajamos desde casa*: Trabajamos desde casa

El problema de los plurales inclusivos

En español encontramos muchos ejemplos de plurales inclusivos gramaticales, pero que no emplean un lenguaje inclusivo:

Reunión de padres y profesores*

¿Las madres no pueden asistir?

¿Sólo acuden profesores y no profesoras?

La clave para elaborar un lenguaje inclusivo lo encontramos con los plurales genéricos o neutros semánticamente: docentes y familia.

Reunión de familias y docentes

Hay casos en los que la solución es difícil y extraña para el hablante:

El hombre debe dormir 8 horas

¿Qué pasa con las mujeres? ¿Nosotras aguantamos más horas sin dormir?

La palabra hombre como genérico de humanidad está demasiado asentada en el subconsciente y suenan extrañas frases del tipo:

La humanidad debe dormir 8 horas

Las personas deben dormir 8 horas

Se debe dormir 8 horas

Las soluciones que proponen quienes desconocen los mecanismos de formación natural de la lengua son de todo tipo:

El hombre y la mujer;  todos y todas; todos/as; tod@s; todXs*

Y como no me cansaré de repetir, son agramaticales, impronunciables, artificiales y provocan el cansancio en la lectura y en la escucha de un texto.

Debemos buscar entre todos una alternativa natural que sea fácilmente aceptable por la mayoría de los hablantes, que no provoque el descrédito de los machistas que emplean todas sus herramientas (tanto lingüísticas como sociales) para degradar o ningunear a ninguna persona.

Otro ejemplo, el caso de la palabra Portavoza* es extremadamente ridículo, porque la palabra la voz ya es femenina, aunque termine en consonante…

El lenguaje en sí no es machista, lo machista es el uso que se hace de él por determinadas personas, aun con una intención contraria.

La RAE opta por una solución Pragmática de los plurales inclusivos

La RAE ha elaborado una serie de “recomendaciones” para el uso de un lenguaje inclusivo en las profesiones, títulos y actividades humanas, y ejemplifica perfectamente lo que sería una Pragmática inclusiva: es correcto y natural gramaticalmente emplear un plural femenino si la mayoría de los referentes son femeninos.

Por ejemplo, en una reunión/grupo con mayoría de asistencia femenina se puede (y se debe, en mi opinión) emplear el plural femenino: nosotras, vosotras… si no se quiere ser neutro sin marcar una diferencia de género:

Buenos días a todas… (mayoría de asistencia femenina)

Ustedes saben que…

Hablamos de…

¿Conclusión?

A la hora de elaborar tu discurso (familiar, entre amigos, laboral o académico) trata de tomar conciencia de las palabras que usas; este es además un buen ejercicio de reflexión y redacción de textos.

Ten en cuenta que como destaca la PNL (Programación Neurolingüística), el lenguaje construye el pensamiento: lo que se piensa se crea y lo que se dice puede construir una nueva realidad. Tú tienes las claves para crear una nueva realidad empleando el lenguaje inclusivo.

¡Vamos a cambiar el mundo empezando por el lenguaje!
¡Vamos a cambiar el mundo empezando por el lenguaje!

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